Fleje de acero templado martensítico con superficies sin plomo
El proceso convencional de templado martensítico consiste en templar en un baño de metal líquido el fleje de acero previamente calentado a alta temperatura. A pesar de la limpieza posterior a la que se somete el fleje, en la superficie quedan residuos mínimos del metal fundido. Aunque dichos residuos están muy por debajo de los valores límite establecidos en los reglamentos REACH y ROHS, hay aplicaciones que requieren una superficie totalmente carente de metales pesados. Para esos casos, hemos equipado uno de nuestros hornos de templado más potentes de la planta alemana de Hagen con un sistema de temple con hidrógeno. Thorsten Köhler, director de tecnología de materiales en la planta de Hagen, lo explica:
La particularidad de nuestro horno de templado es un sistema de boquillas con diseño especial que dirige el hidrógeno hacia la superficie del fleje. Con esta técnica podemos disipar el calor del fleje con gran precisión en muy poco tiempo y, además de una microestructura ajustada con exactitud, conseguimos la superficie habitual brillante o gris azulada. Y todo ello sin metales pesados.
Otra ventaja es la gama de dimensiones. En el horno podemos templar flejes de acero con anchuras de hasta 825 mm o espesores de hasta 4 mm, dependiendo del diseño y la aleación. Por otra parte, la gama de secciones transversales posibles es prácticamente única en el sector.
Gracias a los procesos de templado especializados, también ofrecemos desde hace más de veinte años la posibilidad de superficies sin plomo en color gris azulado para nuestros perfiles y flejes de alambre plano.
Templado con control preciso para un material con un ajuste óptimo y una gama de calidades más amplia
En colaboración con varios proveedores especializados, se ha incorporado al desarrollo de los hornos el amplio know-how de Waelzholz. Köhler lo explica: «Nuestro equipo de expertos en tratamiento térmico ha definido los pasos centrales del proceso y ha coordinado las especificaciones estrechamente con los proveedores de componentes. El resultado es un horno a medida para nuestras necesidades». Uno de los resultados de esa labor de desarrollo es la posibilidad de controlar las boquillas de forma flexible y muy precisa, lo que permite ajustar exactamente las curvas de enfriamiento. Esto nos ofrece un mayor margen de maniobra en cuanto a las propiedades que se deben ajustar: por ejemplo, así podemos adaptar el comportamiento de temple exactamente a la geometría del fleje. La fuerza de presión de las boquillas también se puede ajustar en función del pedido.
En comparación con los procesos convencionales, el temple con hidrógeno nos ofrece muchas más posibilidades. Por ejemplo, así podemos templar nuevas variantes de materiales. En este sentido, ya estamos trabajando en el desarrollo con algunos clientes
Control del 100 % de la superficie gracias a una tecnología de inspección más avanzada
Además de la ausencia de metales pesados, también suele jugar un papel importante el acabado de la superficie. Hasta los más mínimos arañazos o estrías son un criterio de exclusión en ámbitos como la industria alimentaria o la tecnología médica. Por este motivo, en Waelzholz hemos integrado en el horno de templado la prueba de corrientes de Foucault, que ha demostrado su eficacia durante muchos años en nuestro proceso de fabricación.
En la prueba de corrientes de Foucault se induce un campo electromagnético en el fleje. Las perturbaciones en dicho campo aportan indicios fiables de posibles defectos. En comparación con los controles clásicos con cámara, cabe destacar que las cámaras solo detectan los cambios de forma visual, mientras que la prueba de corrientes de Foucault también detecta, por ejemplo, irregularidades que no resultan visibles en la superficie.
“Llevamos más de veinte años utilizando esta técnica de inspección en beneficio de nuestros clientes. Al final, lo importante es que obtengan materiales de acero con las propiedades exactas que necesitan para garantizar la fiabilidad de sus productos. Y esto se debe aplicar consistentemente a muchos lotes de suministro.”
Daniel Kemper, Vicepresidente de ventas, Waelzholz Alemania